La incertidumbre política se agrava por acusaciones de fraude y el polémico indulto al expresidente Juan Orlando Hernández. El conteo de votos muestra una contienda extremadamente reñida entre el conservador Nasry Asfura, del Partido Nacional, y el liberal Salvador Nasralla, con una diferencia de apenas unos cientos de votos con más del 57% de las actas escrutadas. La lentitud del Consejo Nacional Electoral (CNE) y las fallas en su portal web han alimentado las sospechas de fraude, tensando aún más el ambiente poselectoral.
La situación se ha visto directamente impactada por la intervención de Donald Trump, quien no solo respaldó explícitamente a Asfura, sino que también ha denunciado, sin pruebas, un intento de fraude. Trump acusó a las autoridades electorales de "tratar de cambiar" el resultado y amenazó con "consecuencias" si considera que la votación fue manipulada.
Esta postura, calificada por analistas como una clara "injerencia", ha añadido una capa de presión internacional sin precedentes.
El panorama se complicó aún más con la decisión de Trump, justo antes de los comicios, de indultar al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos por narcotráfico. Este acto ha sido interpretado como un espaldarazo al Partido Nacional, al que pertenecen tanto Hernández como Asfura, y ha generado un intenso debate sobre la coherencia de la política exterior estadounidense en la región.












