Guinea-Bissau, una de las naciones más pobres de África Occidental, tiene un largo historial de inestabilidad política, con cuatro golpes de Estado exitosos y más de una docena de intentos desde su independencia en 1974.

Además, el país es conocido por ser un punto clave en la ruta del narcotráfico desde América Latina hacia Europa, lo que agrava la corrupción y la debilidad institucional. La oposición ha acusado a Embaló de orquestar un "autogolpe" para no reconocer su derrota electoral, dejando el futuro del país en una profunda incertidumbre.