Macron ha enfatizado que esto no implica “enviar a nuestros jóvenes a Ucrania”, sino prepararse para el peligro en un continente inestable. Por su parte, Alemania ha lanzado un ambicioso plan de defensa de 1.200 páginas, denominado “Plan Operación Alemania”, que detalla los procedimientos a seguir en caso de que Moscú invada un país de la OTAN.

Esta tendencia no se limita a Francia y Alemania; otros países como Letonia y Croacia también han restablecido o planean restablecer el servicio militar obligatorio, uniéndose a naciones como Finlandia y Dinamarca, que nunca lo abandonaron.

Este resurgimiento de la conscripción y la planificación defensiva refleja una creciente preocupación en toda Europa sobre la seguridad continental y la necesidad de disuadir una posible agresión rusa, marcando un cambio significativo en la postura estratégica del continente, que durante décadas había reducido su enfoque en la defensa territorial.