Incluso después del inicio del cese al fuego el 10 de octubre, se han registrado al menos 354 muertes, mientras Israel mantiene el control sobre el 54% del territorio. La ONU ha alertado sobre un colapso económico devastador, con una caída del 83% del PIB en 2024 y un retroceso equivalente a 69 años en desarrollo humano.
La totalidad de la población de 2,3 millones de personas se encuentra por debajo de la línea de pobreza. En el ámbito diplomático, una delegación de Hamás se encuentra en Egipto para negociaciones con mediadores internacionales en un intento de sostener el acuerdo de tregua. Mientras tanto, en Europa, decenas de miles de personas se han manifestado en ciudades como París en solidaridad con el pueblo palestino, denunciando la continuidad de los ataques israelíes. La Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), respaldada por Estados Unidos e Israel, ha anunciado el fin de sus operaciones, complicando aún más la distribución de ayuda en el enclave.












