La decisión de México de otorgar asilo a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, quien enfrenta cargos por rebelión, ha provocado una grave crisis diplomática. Perú ha emitido una orden de captura internacional contra Chávez y no descarta una incursión en la sede diplomática para detenerla. Betssy Chávez, procesada por su presunta participación en el fallido intento de golpe de Estado del expresidente Pedro Castillo en diciembre de 2022, se refugió en la embajada mexicana en Lima. En respuesta, el Poder Judicial de Perú dictó cinco meses de prisión preventiva y emitió una orden de captura internacional, argumentando riesgo de fuga y obstaculización de la justicia.
El gobierno peruano, presidido por José Jerí, rompió relaciones diplomáticas con México, al considerar que el asilo constituye una "injerencia en sus asuntos internos". La tensión ha escalado al punto que el presidente Jerí no ha descartado una incursión en la embajada para ejecutar la captura, una acción que violaría las convenciones internacionales sobre la inviolabilidad de las sedes diplomáticas. Esta posibilidad ha generado reacciones en la región.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió que romperá vínculos diplomáticos con Perú si se vulnera la embajada mexicana. Mientras tanto, el gobierno peruano ha indicado que pospondrá una decisión final sobre el salvoconducto para Chávez y buscará el consejo de la OEA, en un intento de manejar una situación diplomática cada vez más compleja.
En resumenPerú ha emitido una orden de captura internacional contra su ex primera ministra Betssy Chávez, asilada en la embajada de México en Lima, y ha roto relaciones diplomáticas con México. La tensión escala con la posibilidad de una incursión peruana en la sede diplomática, lo que ha provocado advertencias de otros países de la región, como Colombia.