El gobierno peruano, presidido por José Jerí, rompió relaciones diplomáticas con México, al considerar que el asilo constituye una "injerencia en sus asuntos internos". La tensión ha escalado al punto que el presidente Jerí no ha descartado una incursión en la embajada para ejecutar la captura, una acción que violaría las convenciones internacionales sobre la inviolabilidad de las sedes diplomáticas. Esta posibilidad ha generado reacciones en la región.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, advirtió que romperá vínculos diplomáticos con Perú si se vulnera la embajada mexicana. Mientras tanto, el gobierno peruano ha indicado que pospondrá una decisión final sobre el salvoconducto para Chávez y buscará el consejo de la OEA, en un intento de manejar una situación diplomática cada vez más compleja.