En las últimas 24 horas, ataques aéreos israelíes han causado la muerte de al menos 33 palestinos, incluyendo 12 niños.

Estas cifras se suman a un total que, según el Ministerio de Sanidad de Gaza, supera los 312 gazatíes muertos desde que comenzó la tregua. Hamás ha denunciado que Israel viola el acuerdo de manera sistemática, acusando a las tropas israelíes de avanzar sus posiciones hacia el oeste del enclave, más allá de las líneas demarcadas. Por su parte, Israel también ha acusado a la milicia de no cumplir con su parte, calificando sus acciones de violación "flagrante" del acuerdo y justificando sus bombardeos como respuesta a ataques de "terroristas armados". En un intento por salvar el pacto, una delegación de alto nivel de Hamás se reunió en El Cairo con responsables de inteligencia egipcios y mediadores internacionales.

Mientras tanto, la situación humanitaria en la Franja sigue siendo crítica. La ONU ha informado de una leve mejora en el suministro de alimentos desde la tregua, pero advierte que la ayuda solo alcanza al 30% de su objetivo. La escasez de combustible ha paralizado el transporte, y Unicef ha denunciado la muerte de al menos 67 menores desde el inicio del alto el fuego, subrayando el devastador impacto del conflicto en la población civil.