Hezbolá confirmó oficialmente la muerte de su "número dos" o "jefe de Estado Mayor", Haytham Ali Tabatabai, junto con otros cuatro comandantes, calificando el hecho como una pérdida estratégica. Se trata del comandante de más alto rango de la organización chií neutralizado por Israel en el último año. La operación fue ordenada directamente por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Tras el ataque, Israel aumentó su nivel de alerta militar. Este evento es una clara violación del alto el fuego firmado en noviembre de 2024, y ha sido condenado enérgicamente por el gobierno libanés, que acusó a Israel de desafiar las resoluciones internacionales y de atacar deliberadamente una zona residencial. El ataque es el quinto contra Hezbolá en la capital libanesa desde la tregua, lo que demuestra la fragilidad de la paz en la región y aumenta el temor a una confrontación a gran escala.













