El gobierno de Estados Unidos ha intensificado su campaña de presión contra la administración de Nicolás Maduro, declarando al "Cartel de los Soles" como organización terrorista y ejecutando un significativo despliegue militar en el Caribe. Estas acciones han provocado un aumento drástico de la tensión regional y el aislamiento de Venezuela. La administración de Donald Trump formalizó la designación del Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera a partir del 24 de noviembre, responsabilizando directamente a Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Esta medida refuerza el marco legal para posibles sanciones y acciones militares, en un contexto en que Washington ya ha realizado operaciones como la destrucción de embarcaciones sospechosas de narcotráfico. En paralelo, EE. UU. ha desplegado un formidable contingente militar en el Caribe, incluyendo el portaaviones USS Gerald R. Ford, destructores y un submarino nuclear, en lo que se describe como la mayor movilización en la región desde 1962. Aunque la justificación oficial es la lucha contra el narcotráfico, muchos analistas lo interpretan como una presión directa sobre Caracas.
Como consecuencia inmediata, la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU. emitió una alerta sobre una "situación potencialmente peligrosa" en el espacio aéreo venezolano, lo que provocó una cascada de cancelaciones de vuelos por parte de aerolíneas internacionales como Iberia, Avianca, TAP, Latam y GOL, aislando de facto al país. El gobierno venezolano ha rechazado enérgicamente estas acciones, calificando la designación de "ridícula patraña" y una "vil mentira" para justificar una "intervención ilegítima".
Líderes regionales han expresado su preocupación; el presidente colombiano Gustavo Petro declaró: "Yo no apoyo a Maduro... pero no apoyo una invasión", mientras que el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se ofreció como mediador para evitar un conflicto.
En resumenLa designación del Cartel de los Soles como grupo terrorista por parte de EE. UU., junto con un masivo despliegue militar en el Caribe, ha aislado a Venezuela, provocando la cancelación masiva de vuelos internacionales. Caracas rechaza las acciones como un pretexto para una intervención, mientras líderes regionales como Petro y Lula expresan su preocupación por una posible escalada militar y abogan por una solución pacífica.