La relación entre Estados Unidos y Venezuela ha alcanzado un nuevo punto de tensión, marcado por el despliegue militar estadounidense en el Caribe y una contundente respuesta del gobierno de Nicolás Maduro. La administración de Donald Trump ha justificado sus operaciones navales como una lucha contra el narcotráfico, acusando a Maduro de liderar estas redes, mientras que el mandatario venezolano denuncia un “asedio” y una excusa para una invasión. En respuesta a lo que considera “peligrosas amenazas”, el presidente Maduro firmó un decreto de “estado de conmoción externa”, una medida que le otorga poderes especiales para actuar ante una eventual agresión. Durante un acto en la Universidad Militar Bolivariana, Maduro recibió un doctorado honoris causa y, luciendo una boina roja al estilo de Hugo Chávez, desafió al secretario de Estado de EE.
UU., Marco Rubio, rechazando sus acusaciones y afirmando que “Venezuela hoy tiene más poder para defenderse”.
Por su parte, el presidente Trump, en una reunión con altos mandos militares, calificó a Venezuela como “muy peligrosa con las drogas” y no descartó ataques en su territorio, anunciando que su gobierno revisará a los carteles por tierra. En este complejo escenario regional, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha introducido un elemento adicional al ordenar a su ministro de Defensa articular “sin miedo” operaciones de inteligencia y acción conjunta con las fuerzas militares de Venezuela para combatir el crimen en la frontera, una decisión que ha sido criticada por figuras como el general (r) Gustavo Matamoros por considerar que se está coordinando con “un ejército que está al servicio de un dictador”.
En resumenLa escalada de tensiones entre EE. UU. y Venezuela se manifiesta en un despliegue militar estadounidense en el Caribe y la activación de un decreto de emergencia por parte de Maduro. La situación se complica con la sorpresiva propuesta del presidente colombiano, Gustavo Petro, de una cooperación militar con Venezuela, lo que reconfigura las alianzas y eleva la incertidumbre en la región.