Las autoridades colombianas, en un operativo coordinado con Ecuador, abatieron en Rionegro, Antioquia, a Jortman Robinson Suárez Molina, alias ‘El Ecuatoriano’, un presunto cabecilla de ‘Los Choneros’, la banda criminal más antigua y una de las más peligrosas de Ecuador. Este hecho confirma la expansión y las alianzas de mafias ecuatorianas en territorio colombiano para controlar rutas del narcotráfico. El operativo se llevó a cabo en una lujosa finca en el sector de Llanogrande, donde Suárez Molina recibió a los uniformados de la Dijín con disparos de fusil, lo que desató un enfrentamiento en el que fue abatido.
Tres de sus escoltas fueron capturados.
Según el coronel Elver Alfonso, director de la Dijín, alias ‘El Ecuatoriano’ había ingresado a Colombia en 2024 para “fortalecer las alianzas criminales con el grupo armado organizado Clan del Golfo”, con el fin de asegurar rutas para el envío de cocaína desde el Magdalena Medio hacia Estados Unidos. El prontuario de Suárez Molina incluía antecedentes en Ecuador por tentativa de homicidio y asociación ilícita, y había sido capturado en 2024 en una “narcofiesta” en Guayaquil junto a otro cabecilla, alias ‘Celso’, aunque fue liberado posteriormente. Era considerado la mano derecha de alias ‘Fito’, el máximo líder de ‘Los Choneros’, quien fue extraditado a Estados Unidos en junio de este año. La presencia de esta organización en Antioquia no es nueva; en 2023, otro de sus líderes, alias ‘JR’, fue asesinado y sus restos fueron hurtados de un cementerio en Envigado.
En resumenLa muerte de alias ‘El Ecuatoriano’ en Antioquia pone en evidencia la profunda conexión entre la banda ecuatoriana ‘Los Choneros’ y el Clan del Golfo. El operativo desmantela parte de una alianza estratégica para el narcotráfico internacional y confirma la presencia de la mafia ecuatoriana en Colombia.