La guerra en Ucrania ha entrado en una nueva fase de alta intensidad tras uno de los ataques aéreos más masivos lanzados por Rusia desde el inicio del conflicto. La ofensiva, que se prolongó por más de 12 horas, subraya la estrategia de Moscú de desgastar las defensas ucranianas y aterrorizar a la población civil, mientras la OTAN se ve forzada a reforzar la seguridad en su flanco oriental. Durante la madrugada del 28 de septiembre, Rusia lanzó un ataque combinado con casi 500 drones y más de 40 misiles contra varias regiones de Ucrania, incluyendo la capital, Kiev. La ofensiva dejó al menos cuatro muertos, entre ellos una niña de 12 años, y decenas de heridos, además de causar daños significativos en infraestructuras civiles.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el bombardeo como “terrorismo deliberado”, mientras que Moscú sostuvo que sus objetivos eran de carácter militar.
La escalada provocó una reacción inmediata de los países vecinos.
Polonia, miembro de la OTAN, movilizó su aviación para asegurar su espacio aéreo y advirtió que derribará cualquier aeronave rusa que ingrese sin autorización. Paralelamente, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, negó ante la ONU cualquier intención de atacar a países de la Alianza, pero advirtió que cualquier agresión contra su país tendría una “respuesta contundente”. En este contexto, Ucrania ha ofrecido su experiencia en la lucha contra drones para la creación de un “muro de drones” en Europa, un proyecto que busca proteger el flanco oriental de la OTAN. Mientras tanto, Rusia continúa con sus esfuerzos de movilización, anunciando el reclutamiento de 135.000 jóvenes para el servicio militar obligatorio, aunque asegura que no serán enviados a Ucrania.
En resumenEl reciente ataque masivo de Rusia contra Ucrania evidencia una escalada en el conflicto, provocando una respuesta defensiva más robusta por parte de la OTAN en su flanco oriental. La guerra no solo continúa devastando a Ucrania, sino que también eleva la tensión militar en toda Europa, con una creciente preocupación por la seguridad regional.