La ofensiva militar de Israel en la Franja de Gaza se intensifica, con el ejército afirmando controlar cerca de la mitad de Ciudad de Gaza, mientras la comunidad internacional eleva sus críticas. Altos funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea han calificado la situación como un "crimen de guerra" y un "genocidio", respectivamente, en un conflicto que ya se extiende por 700 días. El ejército israelí informó haber tomado control del 40% de Ciudad de Gaza, donde habitan cerca de un millón de personas, y prometió expandir sus operaciones. Los bombardeos han dejado más de 60 muertos en las últimas 24 horas, según fuentes sanitarias de Gaza, y miles de civiles se rehúsan a acatar nuevas órdenes de desplazamiento forzado. En este contexto, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que "el hambre de civiles como método de guerra es un crimen de guerra". A esta condena se sumó la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, quien calificó la situación de "genocidio".
Por su parte, Hamás publicó un nuevo video mostrando a dos rehenes israelíes, Guy Gilboa-Dalal y Alon Ohel, una táctica que funcionarios israelíes describen como "guerra psicológica".
En el ámbito diplomático, Colombia formalizó su adhesión a la Declaración de Nueva York, respaldando la solución de dos Estados y el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación. Esta postura se suma a la reunión entre el papa León XIV y el presidente de Israel, Isaac Herzog, en un intento de diálogo en medio de las tensiones. El conflicto ha dejado más de 64.000 palestinos muertos, según autoridades de Gaza.
En resumenLa ofensiva israelí en Gaza avanza militarmente, pero enfrenta una creciente condena internacional, con acusaciones de "genocidio" por parte de una alta funcionaria de la UE y de "crímenes de guerra" por parte de la OMS. Mientras tanto, la diplomacia intenta abrirse paso con acciones como la adhesión de Colombia a la solución de dos Estados y el encuentro entre el Papa y el presidente israelí, en un escenario marcado por la crisis humanitaria y la guerra psicológica de Hamás con los rehenes.