La política comercial de Estados Unidos enfrenta un momento decisivo tras un fallo de una corte de apelaciones que declaró ilegales la mayoría de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Aunque la corte determinó, por 7 votos a 4, que el presidente se excedió en sus atribuciones, permitió que los gravámenes sigan vigentes hasta mediados de octubre para dar tiempo a un posible recurso ante la Corte Suprema. Trump reaccionó calificando la decisión como un “desastre total para el país”. Simultáneamente, la eliminación de la exención arancelaria para envíos de bajo valor (menos de 800 dólares), conocida como “de minimis”, ha provocado una parálisis logística.
Más de 25 países, incluyendo México, Alemania, Canadá y Japón, han suspendido sus servicios postales hacia EE.
UU. mientras se definen los nuevos procesos operativos.
Esta medida afecta directamente a gigantes del comercio electrónico como Amazon, Shein y Alibaba, y ha generado respuestas firmes de socios comerciales clave.
Brasil, afectado por un arancel del 50%, está considerando imponer aranceles recíprocos, mientras que China, en medio de una tregua comercial de 90 días, ha pedido “respeto mutuo” en sus reuniones con Washington. La situación ha creado una doble incertidumbre: una legal, sobre el futuro de los aranceles globales, y otra operativa, por el colapso de los envíos de bajo valor.