El departamento del Chocó ha activado un plan de choque para enfrentar la creciente crisis migratoria en los municipios fronterizos con Panamá, una de las rutas más peligrosas del mundo para los migrantes que buscan llegar a Norteamérica. La Gobernación busca articular una respuesta institucional ante el colapso de la capacidad local para atender el fenómeno. La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, instaló la primera Mesa de Coordinación de Asuntos Migratorios en Bahía Solano, donde se presentó un diagnóstico que evidencia el desborde de la capacidad institucional en municipios como Acandí y Juradó. La situación es crítica, especialmente en lo que respecta a la protección de niños, niñas y adolescentes que forman parte de la población migrante, refugiada y retornada.
Ante esta realidad, se definieron compromisos urgentes.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) instalará un equipo permanente en Juradó a partir de septiembre y habilitará puntos de entrega de bienestarina líquida. Por su parte, Migración Colombia reforzará su personal en Juradó y Bahía Solano para mejorar los procesos de control. La Gobernación se comprometió a adecuar un albergue en Juradó y a convocar una reunión de alto nivel con el Gobierno Nacional para gestionar recursos y decisiones concretas. La gobernadora Córdoba afirmó que el objetivo es que "la migración no represente una crisis para los territorios, sino que las fronteras se conviertan en un activo de desarrollo para el Chocó". Esta iniciativa busca una atención integral y sostenible al fenómeno, en colaboración con la Cancillería, las Fuerzas Militares y organismos de cooperación.
En resumenAnte el colapso institucional por la crisis migratoria en la frontera con Panamá, la Gobernación del Chocó ha lanzado un plan de choque. La estrategia incluye la instalación de equipos del ICBF, el refuerzo de Migración Colombia y la adecuación de albergues para atender de manera más efectiva a la vulnerable población migrante.