UU. y convocó a las grandes petroleras a evaluar inversiones para rehabilitar la infraestructura del país.

Este escenario es particularmente complejo para ExxonMobil y ConocoPhillips, que fueron expropiadas en 2007 bajo el gobierno de Hugo Chávez, lo que derivó en laudos arbitrales millonarios a su favor, incluyendo una indemnización de US$8.700 millones para ConocoPhillips.

Chevron es la única que ha mantenido operaciones limitadas gracias a una licencia especial. Sin embargo, la recuperación del sector es una tarea monumental.

Informes de analistas estiman que se requerirían inversiones superiores a los US$100.000 millones y un plazo de entre 5 y 10 años como mínimo, debido al colapso de la infraestructura y a una drástica pérdida de capital humano especializado. A pesar de los desafíos, las acciones de estas compañías registraron alzas tras los anuncios, reflejando el optimismo del mercado ante la posibilidad de acceder nuevamente a uno de los yacimientos más ricos del planeta.