El Tribunal Arbitral aprobó un acuerdo conciliatorio entre Empresas Públicas de Medellín (EPM) y la Sociedad Hidroeléctrica Ituango (HI), poniendo fin a los procesos legales iniciados en 2020 por presuntos incumplimientos contractuales. Este acuerdo garantiza la continuidad del proyecto Hidroituango y la estabilidad financiera de las partes involucradas. La disputa legal se originó a raíz de la contingencia ocurrida en 2018 en la central hidroeléctrica, la obra de infraestructura más grande del país. En 2020, la Sociedad Hidroeléctrica Ituango (cuyos accionistas son la Gobernación de Antioquia y EPM) presentó un proceso arbitral contra EPM, alegando incumplimientos en hitos clave del contrato BOOMT (Construir, Operar, Poseer, Mantener y Transferir). El acuerdo, que contó con el concepto favorable de la Procuraduría General de la Nación, evita la terminación anticipada del contrato, lo que habría reducido significativamente los ingresos de EPM por la generación de energía.
Según lo pactado, se realizarán ajustes al contrato para reequilibrarlo y se establecerá una remuneración periódica para HI.
John Maya Salazar, gerente general de EPM, afirmó que el acuerdo permitirá a la empresa concentrarse en finalizar la segunda etapa del proyecto, que contempla cuatro unidades de generación adicionales, y asegurar su sostenibilidad financiera y las transferencias de recursos a Medellín. El proyecto, que a la fecha presenta un avance del 94,48 %, es fundamental para la confiabilidad del sistema energético nacional.
En resumenLa resolución del conflicto arbitral entre EPM y la Sociedad Hidroeléctrica Ituango es una noticia positiva para el sector energético colombiano, ya que elimina la incertidumbre legal, asegura la continuidad del proyecto Hidroituango y garantiza los flujos financieros necesarios tanto para EPM como para sus accionistas, contribuyendo a la estabilidad energética del país.