Según TGI, este volumen contribuirá a asegurar mejores precios y una mayor disponibilidad del energético para los sectores térmico e industrial.

El gerente de la compañía, Jorge Henao, manifestó que con el acuerdo se asume un cronograma para asegurar la logística de recepción y transporte del gas. La planta de regasificación, que se ubicaría en el punto conocido como Ballena, recibirá gas natural en estado líquido (GNL), lo convertirá a estado gaseoso y lo inyectará a la red de gasoductos para abastecer la demanda. Este proyecto se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno y de empresas como Ecopetrol de virar hacia la importación de gas para garantizar el abastecimiento, que incluye la propuesta de otros puntos de regasificación en el Caribe y el Pacífico. Este acuerdo es uno de los ocho proyectos de TGI para fortalecer la infraestructura de gas, que en conjunto representan inversiones cercanas a los US$500 millones.