Ecopetrol, cuya calificación está estrechamente ligada al soberano por ser propiedad del Estado en un 82 %, vio su nota de largo plazo reducida de ‘BB+’ a ‘BB’. Esta acción se extendió a su filial ISA, cuya calificación bajó de ‘BBB’ a ‘BBB-’; aunque Fitch destacó el “sólido perfil empresarial y financiero” de ISA y su independencia operativa, la vinculación con su casa matriz fue determinante. La calificadora señaló que la diversificación geográfica de ISA en América Latina y la previsibilidad de su flujo de caja le permiten mantener una calificación dos escalones por encima de Ecopetrol.

Otras empresas del sector energético como Grupo Energía Bogotá (GEB) y Enel también fueron degradadas.

En el sector financiero, la rebaja impactó a Multibank, filial del Banco de Bogotá, cuya calificación de largo plazo bajó a ‘BB’ desde ‘BB+’, reflejando una menor importancia estratégica para su accionista. Analistas como Goldman Sachs advirtieron que esta decisión de Fitch, aunque esperada, aumenta la probabilidad de futuras rebajas antes que mejoras, alejando al país del grado de inversión y manteniendo una perspectiva cautelosa sobre la situación fiscal colombiana.