Esta medida busca contener posibles alzas en las tarifas energéticas, pero introduce un elemento de incertidumbre regulatoria y de intervención en las operaciones comerciales de la compañía, que podría impactar su rentabilidad y autonomía. Por otro lado, la firma Aval Casa de Bolsa incluyó a Ecopetrol en su lista de “Top Picks” para 2026, con un precio objetivo de $2.250 por acción. Esto implica un potencial de valorización del 19 %, que, combinado con los dividendos proyectados, ofrecería un retorno total del 26,5 %.

La comisionista considera que, a medida que el mercado gane claridad sobre el panorama político y regulatorio post-electoral, “existe espacio para una recomposición del apetito por el nombre”. Este optimismo contrasta con el desempeño reciente de la acción, que lideró las caídas en la jornada del 10 de diciembre con un retroceso del 2,07 %, reflejando la sensibilidad del mercado a las noticias políticas y corporativas. El futuro de Ecopetrol dependerá de su capacidad para navegar la volatilidad política y las directrices del Gobierno, mientras ejecuta su estrategia para generar valor para los accionistas.