El plan de Celsia es multiplicar por cuatro su capacidad solar instalada, pasando de 300 a 1.200 megavatios en un plazo de tres a cuatro años. Para 2026, la empresa espera añadir 300 megavatios y comenzar la construcción de otros 300 a 400 megavatios adicionales, con proyectos ubicados en Tolima, Sucre y Córdoba. Estas inversiones, que podrían alcanzar los US$360 millones, se complementarán con el desarrollo de baterías de gran escala para dar mayor firmeza a la energía solar. Paralelamente, Celsia ha convocado a una Asamblea General Extraordinaria de Accionistas para el 16 de enero de 2026. El punto central de la reunión es la propuesta para cancelar la inscripción de sus acciones ordinarias en el Registro Nacional de Valores y Emisores y en la Bolsa de Valores de Colombia. Este movimiento estratégico podría alterar significativamente la estructura de capital de la compañía y su relación con el mercado público, mientras avanza en su expansión regional, incluyendo la apertura de una oficina en México a través de su filial de eficiencia energética, Atera.