Sin embargo, la empresa enfrenta desafíos significativos que coinciden con la llegada del nuevo propietario.

Gaviria señaló que se enfrentan a "una tasa de cambio y precios en el mercado internacional desfavorables". Además, la producción ha disminuido debido a la reducción del grado de níquel en la mina, pasando de 50.000 toneladas anuales antes de 2014 a menos de 36.000 toneladas en los últimos años. Para enfrentar esta situación, la compañía está buscando alternativas, como la importación de minerales de mayor grado, similar a los experimentos realizados en 2024 con material de Guatemala.