Los ingresos trimestrales de Nvidia ascendieron a US$57.000 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 62 % y un aumento del 22 % respecto al trimestre anterior. La ganancia neta GAAP alcanzó los US$31.910 millones, un 65 % más que en el mismo periodo del año fiscal 2025. El segmento de centros de datos fue el principal motor de este crecimiento, aportando US$51.200 millones, un 66 % más año a año, lo que refleja la continua y creciente demanda de sus unidades de procesamiento gráfico (GPU) para aplicaciones de IA. A pesar de los sólidos resultados, los mercados reaccionaron con volatilidad. Inicialmente, las bolsas asiáticas y europeas subieron, pero Wall Street cerró a la baja, con caídas en el Nasdaq, S&P 500 y Dow Jones, ya que los inversores plantearon preocupaciones sobre el fuerte aumento de inventario de la empresa y la sostenibilidad de su valoración. La compañía también anunció alianzas estratégicas, incluyendo un acuerdo con OpenAI para incorporar sus sistemas en la infraestructura de próxima generación de la organización de IA. Además, Nvidia informó que en los primeros nueve meses del año fiscal destinó US$37.000 millones a recompras de acciones y dividendos, reafirmando su compromiso con el retorno de valor a los accionistas.