en Bogotá.

La medida se tomó tras detectar graves deficiencias en las instalaciones eléctricas y de gas que, según la entidad, representan un "riesgo inminente para la vida, la salud y la seguridad" de clientes, trabajadores y visitantes. La decisión fue el resultado de visitas de inspección realizadas los días 10 y 11 de septiembre de 2025. Los técnicos de la SIC encontraron fallas críticas como conductores eléctricos expuestos, deficiencias en tableros de distribución, ausencia de sistemas de protección contra sobrecargas y falta de ventilación adecuada en zonas con presencia de gas combustible, lo que genera un alto riesgo de incendio, explosión o intoxicación. Como consecuencia, la SIC impartió cuatro medidas administrativas preventivas y abrió cuatro investigaciones contra la sociedad Inmaculada Guadalupe y Amigos S.A.S., propietaria de los establecimientos. La orden de cierre es total e inmediata, suspendiendo todas las actividades económicas de los locales. La reapertura está condicionada a que la empresa demuestre haber corregido todas las deficiencias y cumpla con los reglamentos técnicos aplicables (RETIE y de gas combustible). En respuesta, Andrés Carne de Res emitió un comunicado afirmando que ya había realizado las adecuaciones necesarias instruidas por la SIC y que radicaría los soportes para solicitar el levantamiento de la medida, desmintiendo que existieran motivos para el cierre. La SIC advirtió que el incumplimiento de la orden podría acarrear multas de hasta dos mil salarios mínimos.