El gobierno nacional, en un hito para la reindustrialización y la transición energética, puso en marcha la primera planta de ensamble de buses eléctricos en Colombia. El proyecto es una alianza estratégica entre la compañía japonesa Hino, la china BYD y la carrocera colombiana Superpolo. Ubicada en Cota, Cundinamarca, la planta marca un antes y un después para la industria automotriz del país, posicionándolo como referente latinoamericano en la fabricación de transporte limpio. El proyecto contempla el ensamblaje de aproximadamente 200 buses 100 % eléctricos entre noviembre de 2025 y junio de 2026, con un 20 % de integración nacional, lo que fortalecerá la cadena de suministro local y generará empleo calificado.
El presidente Gustavo Petro, durante su visita a las instalaciones, destacó que esta iniciativa transformará la movilidad en el país.
“Esto debe extenderse a miles de buses, quizás autos, motos, incluso trenes.
Es un cambio que empieza en el hogar, en cómo usamos la energía”, afirmó.
Por su parte, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, señaló que el proyecto está alineado con los objetivos del Gobierno de construir una economía descarbonizada. El Ministerio de Comercio también trabaja en un decreto para establecer nuevas reglas arancelarias que favorezcan la importación de componentes, incentivando la competitividad del sector. Este avance es crucial, dado que la Ley 1964 de 2019 establece que, a partir de 2035, todos los buses nuevos en sistemas de transporte masivo deberán ser eléctricos.
En resumenEl lanzamiento de la primera planta de ensamble de buses eléctricos en Colombia, una alianza entre Hino, BYD y Superpolo, marca un paso significativo en la política de transición energética y reindustrialización del país. Con el apoyo del Gobierno, el proyecto busca producir 200 unidades para mediados de 2026, posicionando a Colombia como un referente en la fabricación de movilidad sostenible en América Latina.