Para el transporte, es clave acostumbrar al animal a su guacal o canil con antelación.

Durante los traslados por carretera, se recomienda el uso de arnés de seguridad y realizar paradas cada dos o tres horas para que la mascota pueda hidratarse y estirarse.

Una de las advertencias más importantes es nunca dejar al animal solo dentro del vehículo, ya que las altas temperaturas pueden ser fatales. Para los viajes en avión, es crucial consultar con anticipación las políticas de cada aerolínea, pues la falta de ventilación adecuada o el estrés en las bodegas han sido factores en incidentes graves. Se sugiere llevar elementos familiares para el animal, como una manta con el olor de su cuidador, para reducir la ansiedad. Los expertos coinciden en que el bienestar del animal debe ser la prioridad, evaluando si el desplazamiento es realmente necesario para él.