Según Carolina Jiménez, una de las propietarias de Lucky, el veneno actuó con una rapidez letal: "La veterinaria nos dijo que era un veneno muy letal porque su muerte fue muy rápida, él lo ingirió y a los 20 o 30 minutos ya había fallecido". Organizaciones como la Plataforma ALTO han denunciado estos actos, que las autoridades presumen son motivados por conflictos de intolerancia entre vecinos o un rechazo general hacia los animales de compañía. El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) ha emitido un llamado urgente a la ciudadanía, recomendando mantener a las mascotas con correa para evitar que consuman sustancias del suelo y acudir de inmediato al veterinario ante cualquier síntoma de intoxicación, como salivación excesiva, vómitos o convulsiones. Sergio Macana, funcionario del instituto, enfatizó que "la atención para casos de envenenamiento o intoxicación tiene que darse básicamente de manera inmediata", ya que muchos animales llegan sin signos vitales.
Durante 2024, el IDPYBA recibió 30 reportes de envenenamiento.
Las autoridades recuerdan que abandonar sustancias venenosas es una conducta tipificada como cruel en la Ley 84 de 1989 y constituye un delito de maltrato animal, por lo que instan a denunciar cualquier sospecha a la Línea 123.








