A pesar de lograr llegar a la acera de su casa, la perra falleció a causa de graves heridas internas.

La situación se agravó por la reacción del conductor, quien, según un familiar, huyó del lugar tras ser advertido del atropello. 'Mi mamá le dice que atropelló la perrita y el conductor lo que hace es acelerar más a fondo y huir', relató un familiar. La pérdida ha sido devastadora para la familia, en especial para un niño de cinco años que quedó 'inconsolable'. La difusión del caso en medios y redes sociales fue crucial para la identificación del responsable.

Posteriormente, la familia confirmó que el conductor fue ubicado y se comprometió a responder por sus actos.

Este caso pone de manifiesto la creciente sensibilidad social frente al maltrato animal y el poder de la denuncia ciudadana para exigir justicia. Aunque inicialmente el conductor evadió su responsabilidad, la presión comunitaria y la evidencia del video facilitaron que el hecho no quedara impune, sentando un precedente sobre la importancia de auxiliar a un animal herido y asumir las consecuencias de los actos en la vía pública.