La primera recomendación es ofrecer a la mascota un espacio seguro, cálido y aislado del exterior, como un cuarto interior lejos de ventanas, que funcione como refugio.

En segundo lugar, se aconseja el uso progresivo de sonidos de pólvora a bajo volumen, disponibles en plataformas digitales, para que los animales se habitúen gradualmente y reaccionen con menos ansiedad.

Adicionalmente, mantenerlos activos con ejercicio diario y juguetes interactivos favorece su relajación.

Una vez comienzan las detonaciones, se sugiere pasearlos solo durante el día y mantener música relajante en casa.

Salazar también advirtió sobre el uso de sedantes, indicando que no deben administrarse sin supervisión veterinaria, aunque sí existen tratamientos homeopáticos que pueden ayudar. Finalmente, se recuerda la importancia de que cada mascota porte una placa de identificación para facilitar su retorno en caso de extravío.