Físicamente, cuenta con dos brazos articulados con siete grados de libertad y manos de cinco dedos, lo que le permite una manipulación precisa de objetos, desde sacar alimentos del refrigerador hasta doblar ropa. Su base con ruedas integra tecnología de conducción autónoma para navegar por el hogar de forma segura, incluso con la presencia de niños o mascotas. La cabeza del robot funciona como un centro de IA móvil, equipada con una pantalla, cámaras, sensores y capacidades de IA generativa por voz para comunicarse de forma natural con los usuarios. La tecnología subyacente, denominada “IA física” por LG, combina un Modelo de Lenguaje de Visión (VLM) y una Acción de Lenguaje de Visión (VLA), permitiendo al robot interpretar comandos visuales y verbales para ejecutar acciones físicas.
Integrado con el ecosistema ThinQ, CLOiD puede orquestar otros electrodomésticos conectados, anticipando necesidades y automatizando rutinas para reducir la carga doméstica. Como afirmó el CEO Lyu Jae-cheol, el objetivo es “establecer un nuevo estándar para la vida doméstica futura”.













