Primero, el auge de la "Agentic AI" —agentes de IA autónomos que procesan datos sensibles— redefinirá la superficie de ataque. “Estamos dejando atrás la etapa de novedad de la IA generativa”, afirmó Huber. Segundo, la automatización en la remediación de vulnerabilidades dejará de ser vista como un riesgo para convertirse en un estándar operacional necesario para mantener el ritmo. Finalmente, la resiliencia se consolidará como un indicador clave de rendimiento (KPI) del negocio, evaluando la capacidad de una organización para recuperarse de incidentes antes de que el impacto escale. Para lograrlo, Tenable recomienda avanzar hacia plataformas integradas de Exposure Management que ofrezcan visibilidad continua, contexto unificado y automatización inteligente.