Este comportamiento del mercado plantea la duda de si vale la pena sacrificar características clave por un diseño estético. El cuerpo de 5,6 mm del Air obligó a hacer recortes significativos: una batería de 3.149 mAh, menor que la de otros modelos; un único sensor de cámara trasero; la ausencia de ranura para SIM física y un solo parlante. Estos compromisos, sumados a un precio elevado que en algunos mercados se acerca al de un iPhone 17 Pro, han dejado al Air en desventaja. La tendencia no es exclusiva de Apple; en China, fabricantes como Xiaomi, Oppo y Vivo han cancelado o aplazado proyectos de móviles ultradelgados, y proveedores como Foxconn y Luxshare han reducido su producción.