La nueva consola aborda las principales demandas de los usuarios con mejoras sustanciales en rendimiento, calidad de pantalla y diseño de sus controles. Entre las características más destacadas se encuentra la capacidad de la consola para ofrecer una salida de video en resolución 4K cuando está conectada al televisor, una mejora que la alinea con las consolas de la competencia.
Además, incorpora soporte para HDR (Alto Rango Dinámico), lo que se traduce en colores más vivos y contrastes más profundos. Para el juego en modo portátil y sobremesa, la fluidez ha sido una prioridad, con soporte nativo para 120 FPS en títulos seleccionados y 60 FPS estables en muchos otros, eliminando las caídas de fotogramas que afectaban a juegos exigentes en el modelo anterior. El hardware también incluye una pantalla de mayor calidad y un rediseño de los Joy-Con, que buscan solucionar el controversial problema del “drift” y mejorar la ergonomía para sesiones de juego prolongadas. Acompañando el lanzamiento, Nintendo ha preparado un nuevo catálogo de juegos exclusivos como ‘Mario Kart World’ y ‘Donkey Kong Bananza’. La consola adopta el estándar de almacenamiento microSD Express, que ofrece velocidades de hasta 985 MB/s, pero ha surgido preocupación por una posible escasez de estas tarjetas debido a la alta demanda de la industria de la inteligencia artificial. Finalmente, Nintendo ha lanzado la actualización de firmware 21.0.1 tanto para la nueva consola como para la original, corrigiendo problemas en la transferencia de datos entre ambos sistemas.








