La quinta y última temporada de ‘Stranger Things’ marcó el cierre de una de las series más influyentes de la era del streaming, generando un fenómeno de audiencia global en Netflix, pero también una notable división de opiniones sobre su desenlace. El estreno de la temporada final fue uno de los eventos televisivos más importantes del año, elevando las apuestas al máximo con la batalla definitiva por la supervivencia de Hawkins. Netflix optó por una estrategia de lanzamiento escalonado para maximizar el impacto y la conversación global. El Volumen 2, compuesto por tres episodios, se estrenó el 25 de diciembre, preparando el terreno para el gran final programado para el 31 de diciembre, un capítulo con una duración superior a las dos horas. A pesar de generar récords de audiencia instantáneos y dominar las conversaciones en redes sociales, el cierre de la serie provocó una ola de decepción entre una gran parte de su base de seguidores.
Las críticas se centraron en decisiones narrativas consideradas apresuradas y poco satisfactorias.
Muchos espectadores señalaron giros argumentales forzados, resoluciones poco convincentes para personajes icónicos y una sensación general de que la temporada sacrificó la coherencia en favor del espectáculo. La frustración fue particularmente notable en cuanto al destino de algunos personajes y tramas que, según los fanáticos, quedaron inconclusas o se resolvieron de manera poco orgánica tras casi una década de desarrollo. Así, ‘Stranger Things’ se unió a la lista de series populares cuyos finales dividieron profundamente a su audiencia.
En resumenLa última temporada de ‘Stranger Things’ fue un evento masivo para Netflix, lanzada en varias partes para mantener la expectativa. Aunque alcanzó récords de audiencia, el desenlace fue recibido con una decepción generalizada por parte de los fanáticos, quienes criticaron las decisiones narrativas y las resoluciones apresuradas de los personajes, dejando un legado agridulce para la icónica serie.