Rob Reiner dejó un legado imborrable con una filmografía que definió géneros y generaciones.

Desde su debut como director con el documental falso 'This Is Spinal Tap', demostró una versatilidad única, creando clásicos como la comedia romántica 'When Harry Met Sally', el drama de crecimiento 'Stand by Me', la fábula de aventuras 'The Princess Bride' y el thriller judicial 'A Few Good Men'. Antes de su carrera como director, alcanzó la fama como actor en la icónica serie de los 70 'All in the Family', donde su papel como Michael “Meathead” Stivic le valió dos premios Emmy. La tragedia se agrava por el arresto de su hijo, Nick Reiner, en relación con las muertes. Nick había luchado públicamente contra la adicción, una batalla que la familia abordó en la película de 2015 'Being Charlie', dirigida por Rob y coescrita por su propio hijo, lo que añade una dolorosa capa de ironía al suceso. El caso resignifica de forma trágica la obra de un cineasta que dedicó su carrera a explorar la complejidad de las relaciones humanas y la familia.