En declaraciones recientes, el director ha enfatizado el poder del cine como una "herramienta social" para generar empatía, especialmente en temas como la migración, afirmando que las narrativas pueden "abrir grietas emocionales" y "derribar prejuicios". Esta filosofía sugiere que su versión de 'Frankenstein' probablemente explorará temas de desarraigo, la otredad y la búsqueda de humanidad, en línea con sus obras anteriores como 'La forma del agua'. La película no solo representa un hito artístico, sino que también refleja el compromiso del director de contar historias que "incomoden, que cuestionen" y que cambien percepciones.