Discovery por 82.700 millones de dólares, en la que representa la compra más grande del sector desde la adquisición de Fox por parte de Disney.

Esta maniobra redefine el panorama del entretenimiento y posiciona a Netflix como un competidor directo y formidable para gigantes como Marvel y Disney. La adquisición, descrita como histórica, no solo incluye el legendario estudio de cine y televisión, sino también el valioso servicio de streaming HBO Max y un vasto catálogo de propiedades intelectuales icónicas. Entre ellas se encuentran franquicias de enorme peso cultural como 'Game of Thrones', 'Scooby Doo' y, de manera crucial, todo el universo de DC Comics. Esta consolidación de contenido otorga a Netflix un arsenal de casi un siglo de historias de superhéroes, lo que le permite erigir un universo cohesionado para competir frontalmente con el MCU de Disney y Marvel, que ha mostrado signos de desaceleración. La jugada estratégica se produce en un momento de transformación para la industria, y la integración de HBO Max podría alterar significativamente las dinámicas de suscripción y producción de contenido a nivel global. La situación se ha tornado aún más compleja con la irrupción de Paramount, que presentó una oferta hostil de 108.400 millones de dólares para adquirir Warner Bros. Discovery, desafiando directamente el acuerdo con Netflix y desatando una batalla corporativa que podría tener repercusiones duraderas en el futuro del streaming y la producción de entretenimiento.