Según un portavoz del artista, Combs había estado filmando su vida durante décadas con el objetivo de documentar su carrera, y este material ahora estaría siendo utilizado sin su consentimiento en una producción liderada por un adversario.

Esta disputa legal previa al lanzamiento no ha hecho más que aumentar la intriga sobre las revelaciones que podría contener el documental, perfilándose como uno de los contenidos más explosivos de la temporada en streaming.