Staff, calificando las críticas, especialmente las provenientes del extranjero y de quienes ven la serie ilegalmente, como “realmente fuertes” y “dolorosas”.

El animador aseguró que el equipo de producción está haciendo su máximo esfuerzo y que nadie intenta entregar un producto de mala calidad. En su mensaje, Hashimoto advirtió sobre el impacto negativo que el acoso en línea tiene en la motivación y la permanencia del personal.

“Cuanto más nos acosan, más miembros del staff desaparecen.

Inevitablemente”, declaró, pidiendo a los espectadores que piensen en las personas detrás de la animación y el contexto de presión bajo el cual trabajan. La controversia pone de manifiesto la enorme presión que enfrentan los estudios de animación para cumplir con las altas expectativas de los fanáticos, especialmente al tomar el relevo de una serie con temporadas anteriores aclamadas, y abre un debate sobre la cultura del 'hate' en la comunidad del anime y sus consecuencias en los creadores.