Obras como "Los suicidas del Sisga" o sus reinterpretaciones de los retratos presidenciales son ejemplos emblemáticos de su capacidad para transformar imágenes banales en poderosos comentarios sociales. Su legado perdura en museos y colecciones de todo el mundo, y su influencia sigue vigente en las nuevas generaciones de artistas que ven en ella un referente de compromiso, originalidad y rigor intelectual.