La licencia ambiental fue otorgada tras un riguroso análisis del impacto sobre los humedales Torca y Guaymaral.

Según el gobernador, el proyecto contempla la construcción de siete box culverts en un tramo de 1,2 kilómetros para garantizar la interconexión hidráulica de estos ecosistemas sin afectar su dinámica natural. La ANLA ha advertido que ejercerá una estricta vigilancia para asegurar el cumplimiento de las obligaciones ambientales, especialmente en lo que respecta a la protección de la reserva Van der Hammen y los humedales. La decisión fue celebrada tanto por el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, como por el gobernador, quienes destacaron la importancia del proyecto para la movilidad de la ciudad y la región.