En su discurso desde la Plaza de Bolívar, Petro anunció su iniciativa de mediación, la cual va más allá de un encuentro bilateral. “La conozco desde el principio de todo esto. La invité a Colombia y queremos establecer un diálogo tripartito y ojalá mundial para estabilizar la sociedad venezolana que, como en Colombia, podría estallar violencia entre ella misma”, afirmó el presidente. Esta propuesta busca crear un espacio de negociación que incluya al gobierno interino de Venezuela, a Colombia y, potencialmente, a otros actores internacionales, con el fin de prevenir un posible estallido social y de violencia en el país vecino, cuyas repercusiones afectarían directamente a Colombia. La invitación a Rodríguez se produce en un contexto de reconfiguración geopolítica en la región, donde Estados Unidos ha asumido un rol protagónico. La propuesta de Petro de un diálogo tripartito sugiere un intento por equilibrar la influencia estadounidense con una solución negociada y regional. La aceptación de Delcy Rodríguez a esta invitación aún está por confirmarse, pero la iniciativa de Petro demarca una política exterior activa que busca la diplomacia y la mediación como herramientas para la resolución de conflictos, en contraste con la vía de la intervención militar. Este enfoque se alinea con su postura de que la indiferencia no es una opción frente a las crisis internacionales, pero que una alineación muy marcada con una de las partes puede deteriorar la capacidad de mediación.