Este diálogo resultó en una invitación para que el mandatario colombiano visite la Casa Blanca, marcando un giro en la relación bilateral. Tras días de un lenguaje escalado, que incluyeron amenazas de una eventual intervención militar en Colombia por parte de Trump, la llamada entre los mandatarios ha redefinido el panorama diplomático. La conversación, que duró aproximadamente 15 minutos y requirió un traductor, se produjo justo antes de que Petro se dirigiera a los manifestantes en la Plaza de Bolívar, quienes se congregaban precisamente para rechazar las advertencias de Washington. El propio Petro admitió que la llamada lo obligó a cambiar el discurso que tenía preparado. El diálogo abordó los “desacuerdos” entre ambos gobiernos, principalmente en lo relacionado con la lucha contra el narcotráfico. Ambos presidentes confirmaron el encuentro.
Trump, a través de su plataforma Truth Social, manifestó su agradecimiento por la “llamada y su tono”, y expresó: “Fue un gran honor hablar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien me llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido”. Además, confirmó que espera reunirse con él “próximamente” y que el secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, coordinarán los detalles de la visita. Por su parte, Petro confirmó desde Bogotá que aceptó la invitación, reafirmando que la paz se construye a través del diálogo y la diplomacia. Este acercamiento representa un cambio significativo, considerando que días antes Petro había calificado las acciones de Trump en Venezuela como ilegales y había llamado a defender la soberanía nacional.













