Sin embargo, el informe de Prospectiva Económica advierte que la inversión no ha recuperado sus niveles prepandemia.
La inflación se proyecta en 4,91 % para 2026, aún por fuera del rango meta del Banco de la República.
Este panorama, según Fedesarrollo, podría llevar al Emisor a incrementar su tasa de intervención en 75 puntos básicos durante el primer semestre. El punto más crítico es la situación fiscal: se proyecta que el déficit se dispare al 8,1 % del PIB en 2026, y de no implementarse un ajuste fiscal cercano al 3 % del PIB, la deuda neta sobrepasaría el límite de la regla fiscal en 2027. Por su parte, Goldman Sachs coincide en la preocupación inflacionaria, estimando un 5,2 % para finales de 2026, y señala el aumento del 23 % en el salario mínimo como el principal motor de riesgo. El banco de inversión proyecta un ciclo de endurecimiento monetario de 150 puntos básicos, llevando la tasa al 10,75 %, posicionando a Colombia como una "excepción crítica" en una región donde se esperan recortes o estabilidad. Ambos análisis coinciden en que la incertidumbre política asociada a las elecciones de 2026 ejercerá presiones adicionales sobre la economía y la tasa de cambio.












