Para los docentes y directivos, el calendario establece cinco semanas de desarrollo institucional a lo largo del año, durante las cuales no habrá actividades académicas con estudiantes.

Estos periodos están destinados a la planeación curricular, evaluación de resultados y actualización pedagógica.

Dos de estas semanas se llevarán a cabo en enero, antes del inicio de clases, y las restantes se distribuirán en los meses de abril, octubre y diciembre. La publicación anticipada de estas fechas permite a las familias y a las instituciones educativas organizar con tiempo sus actividades, asegurando un desarrollo ordenado del año escolar en la capital.