"Muchas veces esos activos son de baja liquidez o tienen penalidades por retiros anticipados, lo que genera riesgos directos para los afiliados, que son los verdaderos dueños del dinero", explicó. Además, sostuvo que el mercado de capitales colombiano, al ser "poco profundo y con baja liquidez", no tiene la capacidad de absorber un flujo tan grande de recursos en un plazo corto de seis meses sin provocar graves distorsiones. Ante la polémica, la Procuraduría General de la Nación convocó una mesa técnica para evaluar los riesgos del proyecto de decreto.