Las declaraciones han generado una enérgica respuesta del Gobierno colombiano y un rechazo generalizado en el espectro político nacional.
En declaraciones desde el Air Force One, Trump calificó a Petro como "un hombre enfermo que le gusta hacer cocaína y venderla a los Estados Unidos", y advirtió que "no va a estar haciendo esto por mucho tiempo". Cuando un periodista le preguntó si esto implicaría una operación militar estadounidense en Colombia, Trump respondió: "Me parece bien".
Estas afirmaciones se suman a una advertencia previa donde dijo que Petro "debía cuidarse".
La reacción del presidente colombiano fue contundente.
A través de sus redes sociales, Petro rechazó las "amenazas ilegítimas" y las "calumnias", defendió su política antidrogas y su soberanía.
En un tono desafiante, afirmó: "Juré no tocar una arma más desde el pacto de paz de 1989, pero por la patria tomaré de nuevo las armas que no quiero". La Cancillería colombiana calificó las palabras de Trump como "ofensivas, inadmisibles y profundamente irrespetuosas", mientras que los ministros del Interior y de Justicia ratificaron la cooperación antidrogas con EE.
UU., pero bajo un marco de respeto.
La vicepresidenta Francia Márquez también rechazó las amenazas, afirmando que atentan contra la democracia y la soberanía. Figuras de la oposición como Sergio Fajardo y Juan Manuel Galán, a pesar de sus diferencias con el gobierno, se unieron al rechazo a la injerencia extranjera, generando un consenso poco común en la política colombiana.












