El siniestro se desató alrededor de la 1:30 a.m. del 1 de enero, cuando el local se encontraba abarrotado de turistas y jóvenes. Las investigaciones preliminares apuntan a que el fuego fue accidental, posiblemente originado por el uso de bengalas o fuegos artificiales en el interior que prendieron materiales inflamables del techo. Testigos describieron escenas de pánico mientras las llamas se propagaban con rapidez, una situación agravada por la presencia de estructuras de madera y una única salida de emergencia estrecha que dificultó la evacuación. La respuesta de emergencia fue masiva, con decenas de ambulancias y helicópteros desplegados para trasladar a los heridos a hospitales en Sion, Ginebra y Lausana. Dado que Crans-Montana es un destino turístico internacional, se presume que entre las víctimas hay ciudadanos de diversas nacionalidades, habiéndose confirmado heridos de Suiza, Francia, Italia y Portugal. La Cancillería de Colombia expresó sus condolencias y solidaridad con el pueblo suizo y las familias de las víctimas. Las autoridades locales han descartado que se trate de un acto terrorista, pero la investigación continúa para determinar las responsabilidades exactas en cuanto a las normas de seguridad del establecimiento.