Esta alianza estratégica busca centralizar los reconocimientos en un evento de alto perfil con alcance global, mientras que Dubái refuerza su posicionamiento como un centro internacional para grandes eventos deportivos. Aunque los detalles sobre las categorías y los criterios de votación se anunciarán próximamente, se espera que el evento se convierta en un punto de referencia en el calendario del fútbol.

La decisión también representa una importante plataforma económica, atrayendo a marcas, patrocinadores y a la industria deportiva, y amplía la presencia de la FIFA en Medio Oriente, una región con una creciente inversión en el deporte.