Esto aplica a una amplia gama de medicamentos para enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, cáncer, VIH y enfermedades autoinmunes, entre otras.

La norma deja claro que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) están obligadas a garantizar la entrega oportuna sin requerir autorizaciones adicionales, atacando uno de los principales problemas del sistema: la fragmentación de la información. Uno de los cambios más importantes es la implementación de una trazabilidad total del ciclo de suministro. Esto permitirá al sistema de salud identificar en tiempo real cualquier retraso, entrega parcial o incumplimiento por parte de los actores del sistema (EPS, IPS, gestores farmacéuticos), activando alertas tempranas para tomar acciones correctivas antes de que se interrumpan los tratamientos.

Sin embargo, la medida ha generado algunas preocupaciones.

La presidenta del Colegio Médico de Cundinamarca y Bogotá, Clemencia Mayorga, advirtió que la obligatoriedad de Mipres no será suficiente si el sistema no cuenta con una infraestructura tecnológica robusta y una implementación bien preparada. Según Mayorga, sin la capacidad técnica adecuada, la plataforma podría convertirse en un nuevo obstáculo para la atención médica y la prescripción de medicamentos.