El incremento no será homogéneo para ambos regímenes del sistema. El régimen contributivo tendrá un alza del 9,03 %, mientras que el régimen subsidiado recibirá un aumento significativamente mayor, del 16,49 %. Según el Ministerio, esta diferencia responde al cumplimiento de una orden de la Corte Constitucional que busca equiparar la prima pura de la UPC del régimen subsidiado al 95 % de la del contributivo, cerrando así una brecha histórica en la financiación. La cartera de Salud enfatizó que este aumento de recursos, que serán reconocidos a las Entidades Promotoras de Salud (EPS), debe reflejarse de manera efectiva en los contratos con hospitales y clínicas, que son los encargados de la atención directa a los usuarios. El Gobierno reiteró su compromiso con la defensa de los recursos públicos y la transparencia en el manejo de la UPC, esperando que las EPS hagan un uso eficiente y responsable del dinero. No obstante, gremios de la salud y asociaciones de pacientes han cuestionado si el aumento será suficiente para sostener el sistema, advirtiendo que la medida podría profundizar la crisis financiera que ya enfrentan muchas instituciones prestadoras de servicios.